20-Noviembre-2007
Excelsior
http://www.exonline.com.mx

Se perfila en Cofipe fin del trapecismo político
Casos con el de Salazar y Sabines, ya no podrán ser
Leticia Robles De La Rosa


Los tránsfugas electorales llegaron a su fin en México, porque el nuevo Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) prohibirá a un frustrado aspirante a puesto de elección popular cambiar de partido para lograr su objetivo de convertirse en Presidente, gobernador, legislador o munícipe.

Así, casos como el de Ricardo Monreal, Pablo Salazar Mendiguchía, Juan Sabines, Leonel Cota, Zeferino Torreblanca, Gabino Cué y Antonio Echevarría no se repetirán.

Los senadores y diputados federales que procesan la reforma a las reglas electorales crearon un nuevo capítulo en el Libro Quinto, en el que se establece que los procesos internos para elegir candidato presidencial comenzarán el mes de diciembre anterior al año electoral, mientras que los procesos internos partidistas para escoger candidatos a diputados federales darán inicio en enero del año de los comicios.

El documento considera el candado para los tránsfugas electorales: “El aspirante que haya participado en el proceso de selección interna de un partido sin obtener la postulación para el cargo no podrá ser registrado como candidato por otro partido.”

Ricardo Monreal era priista, pero cuando ese partido no lo eligió como candidato a gobernador de Zacatecas, se mudó al PRD y ganó las elecciones; lo mismo pasó con Leonel Cota en Baja California Sur; Juan Sabines en Chiapas y Zeferino Torreblanca en Guerrero.

El actual gobernador de Tlaxcala, Héctor Ortiz, era priista, pero como perdió la elección interna se pasó al PAN y ganó; Antonio Echevarría llevó la misma ruta en Nayarit; Alfonso Sánchez era priista y se pasó al PRD para obtener el gobierno de Tlaxcala.
Los tránsfugas electorales llegaron a su fin en México, porque el nuevo Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) prohibirá a un frustrado aspirante a puesto de elección popular cambiar de partido para lograr su objetivo de convertirse en Presidente, gobernador, legislador o munícipe.

Así, casos como el de Ricardo Monreal, Pablo Salazar Mendiguchía, Juan Sabines, Leonel Cota, Zeferino Torreblanca, Gabino Cué y Antonio Echevarría no se repetirán.

Los senadores y diputados federales que procesan la reforma a las reglas electorales crearon un nuevo capítulo en el Libro Quinto, en el que se establece que los procesos internos para elegir candidato presidencial comenzarán el mes de diciembre anterior al año electoral, mientras que los procesos internos partidistas para escoger candidatos a diputados federales darán inicio en enero del año de los comicios.

El documento considera el candado para los tránsfugas electorales: “El aspirante que haya participado en el proceso de selección interna de un partido sin obtener la postulación para el cargo no podrá ser registrado como candidato por otro partido.”

Ricardo Monreal era priista, pero cuando ese partido no lo eligió como candidato a gobernador de Zacatecas, se mudó al PRD y ganó las elecciones; lo mismo pasó con Leonel Cota en Baja California Sur; Juan Sabines en Chiapas y Zeferino Torreblanca en Guerrero.

El actual gobernador de Tlaxcala, Héctor Ortiz, era priista, pero como perdió la elección interna se pasó al PAN y ganó; Antonio Echevarría llevó la misma ruta en Nayarit; Alfonso Sánchez era priista y se pasó al PRD para obtener el gobierno de Tlaxcala.