Carta que circula en internet entre los villaflorences.

Sent: Tuesday, March 10, 2009 8:12 AM
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Subject: Mi apoyo a la familia Fernández

Hoy se  descubrió una gran verdad. La valentía y el coraje de un hombre, para hacer justicia por su propia mano, contra la delincuencia. Vaya que es lo que  todos quisiéramos hacer en este país donde todos somos rehenes de los criminales porque éstos y sus acciones han rebasado a nuestras autoridades, en todos los niveles. 

Si Edilberto Fernández Ruiz, vengó la muerte de su hermano secuestrado y asesinado, aun después de haber pagado el rescate, pregúntenle a Nelson Vargas, si hubiera tenido la oportunidad de hacer lo mismo, no estaría mas tranquilo después del infierno que vivió por el secuestro de su hija?. Y de ahí, sumando cuantas madres, esposas, padres y familiares al sentir como la delincuencia les arrebata a sus seres queridos y viven  la impotencia de saber que los culpables andan por las calles impunemente, van a aplaudir esta acción, como la bandera para honrar la memoria de aquellos que simplemente desaparecieron por la ambición de otros. 

Estamos conscientes de que no es la forma de aplicar justicia, no somos quien, ni estamos facultados de manera moral ni legal, para ejecutar a nuestros detractores, pero si es cierto que la violencia genera violencia, y en este país nuestro, en el que nos tocó vivir, eso que estamos viendo hoy, no es otra cosa que la consecuencia de una sociedad corrompida por la violencia y sedienta de justicia.

 No se trata de un ajuste de cuentas entre narcos, no se trata de revanchas, ni de protección, ni reclamos de plazas por los capos de la droga, se trata de una actitud de dolor contra los que truncaron una vida, dejaron desamparada una familia y un enorme vacío en esta sociedad, a la que le hacen cada vez mas falta,  hombres y mujeres que trabajen y produzcan de manera honesta y licita.

 Quiero refrendar mi apoyo decidido a esa familia que hoy traga otro trago amargo, porque me duele, porque como ciudadano, porque como amigo de ésta, estoy consternado de manera total, y al saberme también vulnerable por la acción delictiva no puedo emitir ningún juicio, sobre la autojusticia aplicada, porque quien sabe como y con  que rabia reaccionaría yo mismo, ante tal circunstancia, de la cual Dios nos salve.

 Con respeto 

Obet Mendoza