Organización de la Sociedad Civil las Abejas
Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal
Acteal, Chenalho, Chiapas, México

22 de julio, 2010

A todas las Organizaciones Sociales y Políticas
A todos los Defensores de los Derechos Humanos
A la prensa Nacional e Internacional
A la Sociedad Civil
A la Otra Campaña y
A la Opinión Pública

Hermanos y hermanas:
El viento, las nubes, el canto de la naturaleza no son ajenos a lo que pasa cada día en nuestro territorio. Saben y sienten, miran y hablan de las amenazas de desalojo, de la muerte y la desarticulación contra las comunidades asentadas sobre el rostro de la madre tierra de Chenalho. Hoy, sobre el sepulcro comunitario en donde duermen los cuerpos de nuestros 45 hermanos y hermanas, nuestras voces se levantan contra las injusticias y por la vida.

Como sabemos en Chiapas y como en algunos estados de la República Mexicana acaban de hacer elecciones para gobiernos locales y como suele suceder terminan con heridos y muertos y lo triste es que siempre las víctimas son los pobres y a costa de todo eso los políticos y caciques disfrutan los puestos y los jugosos sueldos. Esperamos que nuestros hermanos y hermanas que todavía creen que los partidos políticos van a traer el cambio, la paz y la justicia, caigan en la cuenta que esos partidos se dedican nada más al robo y saqueo del patrimonio de nuestro país.

Queremos poner un ejemplo de tantas cosas que pasa aquí en Chiapas y en específico en el municipio de Chenalho; el proyecto de las ciudades rurales que aunque oficialmente lo niegue el mal gobierno estatal y municipal se sabe que también está ya previsto construir ciudades rurales en Chenalho, que para muchos creen que es un desarrollo, pero para otros muchos no quieren aceptar este megaproyecto. No somos los únicos que sabemos, que este proyecto es parte del Proyecto Mesoamericano antes Plan Puebla Panamá. Este plan no inició con el mal gobierno de Calderón ni de Sabines, sino desde Salinas de Gortari cuando firmó el Tratado de Libre Comercio que causó el levantamiento armado de nuestros hermanos y hermanas zapatistas en el año de 1994. Pero, para abrir el camino de las transnacionales para imponer sus proyectos en nuestro territorio en complicidad con los gobiernos serviles de México, incumplieron los Acuerdos de San Andrés y crearon la guerra de contrainsurgencia culminando con la masacre de Acteal. El mal gobierno en turno continúa la guerra contra nosotros y nosotras, con otro rostro, pero con el mismo objetivo de despojo de nuestros recursos naturales y de tratarnos como objetos y no sujetos de derechos ni de nuestra propia historia. Justamente es lo que quiere hacer con las ciudades rurales, según dice, para “erradicar la pobreza” y para mejorar las condiciones de vida, pero, sabemos que esto es lo mismo que hacían los españoles cuando vinieron a conquistar nuestras tierras: decían que había que congregar o reducir a los indios para que vivieran concentrados en un solo lugar y así tenían a la mano el trabajo de sus esclavos para explotarlos en las minas. Ahora ya no nos dicen esclavos pero igual es para hacernos trabajar en su Proyecto Mesoamérica con sus planes de minas, maquiladoras y plantaciones. Así se explica la campaña que está empezando el mal gobierno.

Esa campaña del mal gobierno es para que haya lo que llama una reconversión productiva. No muy lo explica qué es esto, pero nosotros lo entendemos que ya no quiere que sembremos la milpa y otros alimentos ancestrales y que mejor se siembre palma africana y pino piñonero, la razón que dizque para evitar incendios. Pero lo que nosotros vemos es que con la milpa y el frijol nos alimentamos nosotros; con las palmas y los piñones piensa producir biocombustible, o sea, alimentar a los carros y a los camiones. ¿Será que los carros tiene más derecho a alimentarse de la Madre Tierra que nosotros? Así, hay muchos ejemplos de las trampas que traen las ciudades rurales, y nunca el mal gobierno informa la verdad y mucho menos nos consulta como pueblo; violando los tratados internacionales como el Convenio 169 de la OIT y en el artículo 10 de la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Para cambiar nuestro país se necesita del esfuerzo y lucha de muchos y muchas, no importa nuestras diferencias sociales, políticas y culturas, lo que sí importa es que ya no confiamos en el viejo sistema y que lo común que tenemos es la construcción de otro México más humano y justo en donde no haya masacres ni criminalización a las luchas sociales ni discriminación de las culturas ni de género.

De todas estas luchas que en estos momentos hay en México queremos hablar particularmente de dos.

Hace un par de días Felipe Calderón se reunió con los padres y las madres de familia de los niños que murieron en Sonora hace un año en el incendio de una guardería. Calderón les ofreció becas, pensiones, indemnizaciones. Pero una de las mamás le contestó: “Queremos justicia no dinero”.

Por otro lado la lucha de nuestros compañeros del SME (Sindicato Mexicano de Electricistas) ha llevado a algunos de ellos a poner sus vidas en peligro con una huelga de hambre que ya se acerca a los 3 meses de duración. Y el gobierno lo único que les ofrece es dinero. ¿Será que el mal gobierno no entiende lo que es la justicia? ¿Cree que alguien va a poner su vida en peligro solo para recibir dinero del mal gobierno? Lo que pasa con los electricistas, lo que pasa con los padres y madres de familia de Sonora es lo mismo que pasa con los sobrevivientes de Acteal: Queremos justicia no dinero. Queremos que se castigue a los responsables, que se tomen medidas para que las cosas no se repitan, para proteger la vida del pueblo, el trabajo del pueblo, para que el patrimonio del pueblo no se entregue a las empresas privadas, para que se conserve la vida de los hijos y las hijas del pueblo. Pero ya vemos claro cuáles son los usos y costumbres del gobierno y los queremos denunciar porque engañan, corrompen y reprimen: cuando el pueblo pide justicia le ofrece becas, pensiones e indemnizaciones para que se calle y lo obedezca. Y si no acepta y no se calla, entonces lo reprime con los golpes, la cárcel y hasta la muerte, como hicieron con nosotros hace 13 años y como han hecho ahora con los hermanos de Mitzitón o con los campesinos de Atenco.

Dar dinero a cambio de que no se exija justicia es pagar para mantener la impunidad. Y eso se llama corrupción.

Hermanos y hermanas tsotsiles de Chenalhó y de otros municipios, es hora de despertar y de luchar. Si todavía no están organizados, no tienen que darse por vencidos por ello, si todavía apoyan al mal gobierno porque les apoya con dinero u otros regalos, abran los ojos y vean cuáles son sus usos y costumbres de ese mal gobierno. Ya no aguantar más engaño y explotación, digan, ¡ya basta!. Ya no crean en el sistema capitalista y neoliberal porque ya está marcado su destino y pronto morirá.

Desde la Tierra Sagrada de Acteal nos unimos y enviamos un saludo solidario a todos los que luchan incansablemente por la justicia y no se dejan comprar por el dinero, de una manera especial a los compañeros electricistas Cayetano y Miguel Angel que se encuentran graves por su prolongada huelga de hambre; también a los padres y madres de los niños muertos en Sonora y a todos los hermanos que se mantienen en resistencia aquí mismo en Chiapas y en otros estados de la república.

Nuestra lucha contra las injusticias y contra el neoliberalismo tiene necesariamente momentos difíciles. A los que sufren esos momentos les damos nuestra solidaridad. Pero nuestra lucha también tiene momentos de logros importantes que alegran el corazón y también nos unimos a quienes celebran esos momentos, por la liberación de nuestros hermanos y compañeros Ignacio del Valle, Felipe Álvarez, Héctor Galindo Gochicoa y el resto de los doce compañeros que obtuvieron su libertad, después de cuatro años de lucha y un año después de iniciar en Acteal la campaña “12 presos, 12 estados”. Y finalmente vemos el fruto de esa lucha incansable de hombres y mujeres y sobre todo la de la compañera Trini que nunca retrocedió. Saludamos entonces a nuestros hermanos y Compañeros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco. Y les invitamos a seguir luchando juntos en la construcción de una justicia verdadera y por la paz y por la vida en armonía con nuestra Madre Tierra.

¡Respeto a nuestro territorio y recursos naturales
y libre determinación para los pueblos indígenas!
¡La energía eléctrica es de México, es del pueblo!
¡Solución inmediata al justo reclamo de SME!
¡Justicia para el caso de la Guardería ABC de Sonora!
¡Los crímenes del estado nunca se olvidan!
¡Nunca más otra masacre como la de Acteal!

Atentamente
La voz de la Organización de la Sociedad Civil “Las Abejas”
Por la mesa directiva:


José A. Jiménez Pérez


Agustín Gómez Pérez
Lasaro Arias Gómez Francisco López Sántiz


Agustín Mendez Paciencia
Andrés Gómez Vázquez